
Las relaciones amorosas y sexuales no existirían sin comunicación. Primero de persona a persona. Luego, con la escritura, la fotografía, el teléfono, y en este momento encontramos niveles extraordinarios para el intercambio de mensajes eróticos con la supercomunicación informática.
Además, en las relaciones afectivas o pasionales han convivido las parafilias que son patrones de comportamiento sexual en donde el factor de placer preponderante no es el acto sexual propiamente dicho: el coito, más bien que el gozo y satisfacción sexual lo generan otras actividades o específicamente algún tipo de persona o incluso, un animal o un objeto inanimado. En el campo de la psicología, algunas parafilias pertenecen al ámbito privado de las personas como el fetichismo, pero no en el momento que las parafilias causan daño propio o a terceros como el sadismo o el masoquismo, y en el caso de que representen delitos, como la pedofilia.
SEGUIR LEYENDO ….


















































