
Con la premisa de que las extremidades inferiores están conectadas con la corteza cerebral, el tratamiento puede utilizarse tanto para el abordaje de sÃntomas puntuales como para la elaboración de emociones profundamente arraigadas
La reflexologÃa es una técnica o terapia complementaria y natural cuyos orÃgenes aparentemente pueden remontarse cuatro mil años atrás, hasta las civilizaciones egipcia y china, en las cuales se utilizaba como una especialidad más de la incipiente práctica médica.
El objetivo de esta práctica es estimular las zonas reflejas de los pies que a su vez están en comunicación con las partes del organismo a las cuales representan. Este lazo se da a través de más de siete mil terminaciones nerviosas ubicadas tanto en la planta del pie como en la parte del empeine.
La planta de los pies según la reflexologÃa
Valiéndose de mapas, el terapeuta será el encargado de delinear desde la primera sesión mientras la cual dialogará con la persona que recurra a la consulta, cuáles son las instancias de la terapia que habrá que atravesar. Para trabajar los diferentes puntos y siempre considerando a la persona Ãntegramente, esto es como la unión del cuerpo y el espÃritu, el terapeuta utilizará sólo sus manos.
“Las sesiones duran una hora. Los primeros 20 minutos se destinan a que la persona que recurre a la reflexologÃa nos cuente qué le pasa, qué siente y cuáles son las razones que la impulsaron a consultar. Luego hay 40 minutos de masajes, 20 para cada pie. La idea es poder determinar el grado de registro que cada persona tiene de sus propias contingencias, pues entretanto muchos llegan con un sÃntoma o tema puntual como por ejemplo dolores de cabeza o de estómago; otros llegan con situaciones más complejas de estrés, ansiedad o angustia que habrá que ir desentramando”, indicó en diálogo con Pro-Salud News la reflexóloga, MarÃa Elena Schiariti.
“En los pies aparecen reflejados todos los órganos, con lo cual yo una de las primeras cosas que hago es ‘leer’ los pies para poder tener una noción integral y holÃstica -esto es en la cual se combinen el cuerpo, la mente y lo espiritual- de lo que está ocurriendo con cada persona. Esto es importante puesto que en muchos casos los sÃntomas fÃsicos obedecen a diversas emociones que están contenidas”, aclaró Schiariti.
El tratamiento, esto es la frecuencia, intensidad y duración del mismo será determinado en base a cada caso y teniendo en cuenta las diferentes patologÃas; aunque los especialistas sugieren que lo ideal serÃa contar con la reflexologÃa como una terapia alternativa y complementaria a otras psicológicas o psiquiátricas.
“La reflexologÃa es una compañÃa, una técnica que escolta a la persona en las diferentes fases de su vida y en las cosas que le van sucediendo. Con ella se puede trabajar el estrés, la constipación, la ansiedad, la angustia y el dolor de cabeza por citar algunos ejemplos; pero a su vez al tratar todos los puntos del pie, se empieza a caminar más y mejor, cambia el humor y es posible enfrentar situaciones problemáticas como una mudanza, una separación o un conflicto de trabajo con mejor energÃa”, añadió MarÃa Elena Schiariti, quién al ser consultada por Pro-Salud News sobre el rol de la terapeuta concluyó: “Lo que hace la persona encargada de llevar adelante está técnica es cuestionar, indagar, ver que está sucediendo con la persona que llega a la consulta para luego ir modelando como si fuera una arcilla, las articulaciones del pie para que estén como deberÃan estar. La reflexologÃa, no obstante, no implica aconsejar ni dar opiniones”.
Fuente Original: infobae.com


















































